domingo, 30 de mayo de 2010

Winter Holidays


Que suerte que lleguen las vacaciones de invierno. Estoy harta del colegio y harta de lo que me rodea.

  • Necesito estas dos semanas para meditar en lo que será de mis sentimientos ya que debo reinventar mi corazón y dejar atrás a la persona que tanto quise de una vez por todas.
  • Tiempo para avanzar en mi aprendizaje de cómo tocar batería y guitarra.
  • Necesito este tiempo porque me he cansado del colegio y lo que me exige, aunque estoy orgullosa porque pude subir mi promedio 1 punto con 4 décimas en tan sólo dos semanas.
  • Necesito también aclarar qué haré con mi entorno porque me he dado cuenta de que estoy empezando a desencajar en mi grupo de amigos. Me molestan sus actitudes, sus formas de pensar, sus puntos de vista. Todo lo que antes encontraba tan similar entre nosotros hoy lo encuentro tan distante y distinto, somos tan opuestos que no nos atraemos. Pienso que están cambiados tal cual yo estoy cambiando, pero de diferente forma. No quiero ocultarles nada pero por algún motivo, que está fuera de mi área de control, no puedo contarles mis problemas más íntimos o mis pensamientos acerca de éstos. Ni siquiera me motivo a salir con ellos aunque no tenga nada que hacer en casa.NO ES CON TODOS. NO ES TODO EL TIEMPO.
  • Necesito estar con las únicas personas que estarán siempre para mí: mi padre, mi hermano y yo. Y al estar conmigo dedicar todo mi tiempo a pensar en qué hacer con este corazón que tanto ha sufrido y tanto ha reído. Disfrutar los detalles como solía hacerlo antes porque le he perdido momentáneamente el gusto a la vida, lo cual no significa que me desee la muerte.
Este tiempo me hará muy bien :)

*Fotografía de las "Nubes de gloria".

sábado, 22 de mayo de 2010

Cuando te vi.


Cuando te vi el día Jueves pasado pude entender muchas cosas, pude resolver tantas dudas que me planteaba. Y la respuesta a la más importante es sí, sigo enamorada de ti como en cada texto profeso y para ti escribo. Te abracé instintiva e impulsivamente tal como lo predije. No estuve nerviosa porque me sentí cómoda desde que te vi y no paré de sonreír todo el tiempo. Volvimos a reírnos como antes, con la misma confianza, con las mismas ganas de hacernos felices siempre. Al principio no me mirabas a los ojos por más de dos segundos seguidos y comprendí que quizás no querías ver en mi mirada algo que te hiciera dudar de si estás en lo correcto al estar emparejado con otra persona en este momento. Luego conversamos y te pregunté de repente, y ansiosamente “¿Te leo la carta?” (Porque ambos sabíamos que era a eso a lo que iba). Respondiste tranquilamente con un “sí”. Al sacarla y leer las primeras dos palabras “Lo siento…” me detuve, bajé la vista y cobardemente admití “No puedo hacerlo” y con la voz más comprensiva que jamás te había oído me dijiste “Puedes dejarla sobre mi mesa y yo la leeré después”, fue un alivio para mí.

Charlamos largamente actualizándonos en cuanto había pasado en nuestras vidas, evitando los silencios incómodos que se pudiesen generar. Cuando eran casi las diez me fuiste a dejar (lo cual me hizo sentir incómoda pero luego recordé que tú al día siguiente tenías que ir a la escuela) y traté de caminar lento pues ¿Cómo hacer durar tan sólo cuatro cuadras de distancia? Despedirme fue lo peor pues algo me decía que sería largo tiempo en que no te volvería a ver aunque supuestamente al día siguiente habíamos planeado juntarnos. Lo último que escuché de ti fue “Mañana te llamo” y todavía espero que sea 'mañana' desde ese jueves. Cuando subí al departamento y me tiré suspirando al sillón, caí en la cuenta de que cuando llegases a tu hogar leerías la carta que transparentemente, días atrás, habías escrito para ti y me sentí de nuevo llena de dudas. Pensé si debía enviarte algún mensaje que le agregara algo a la carta o llamarte, y finalmente me decidí a esperar. Al día siguiente no llamaste y no me enojé puesto que comprendo que una carta tan fuerte requiere tiempo para pensar. Sólo espero que sea lo que sea que decidas hacer sea lo mejor tanto para ti como para mí.

Texto que escribí el día jueves 1 de abril.

-----------------------------------------------------

Ahora que lo pienso bien, fui muy torpe. Debí haberte leído la carta para saber cómo reaccionabas a semejantes declaraciones y aclaraciones en aquel mismo instante pero, como se me es de costumbre, me acobardé. Incluso a un mes de aquel día, no me habías aclarado lo que pensabas de aquel papel repleto de letras escrito con la tinta de mi verdad.

No me falles ésta vez.


Quedamos de vernos mañana y el día viernes. No me falles, no me dejes esperando, no lo canceles. Necesito ver tus ojos y darme cuenta si en ellos me puedo perder o son sólo un par más para recordar o posiblemente olvidar. Justo en esta oportunidad que acepté salir contigo, estoy muy ansiosa. No sé qué haré al verte frente a mí. No sabré si besar tu mejilla y guardando cierta distancia saludarte y preguntar ¿Cómo estás? O quizás sólo un impulso instintivo de mi interior, que todo este tiempo te extrañó, me obligue a abrazarte y no despegar mi cuerpo del tuyo para no generar un silencio incómodo que existe en aquellas pausas que se generan entre una acción y otra.

Me invitarás a pasar a tu casa y elogiaré cada cosa que veo para que no notes lo nerviosa que estaré, porque es lo que siempre hago cuando más nerviosa estoy.

No quiero bajar la mirada ni por un solo momento para no perderme tus gestos, tus ojos y palabras sin sentido ni coherencia salir suave y tentadoramente de tu boca.

Cuando llegue el momento aquel, razón principal de nuestra reunión no sabré si sentarme o quedarme parada. Al leer la carta que escribí no sé si debo leerla rápidamente para acabar o acortar el instante en que me estés mirando detenidamente, o leerla lentamente para que te concentres en cada oración y puedas entender qué quiere decir cada frase y también hacerlo con lo que hay entre ellas , lo que no escribo pero se da a entender.

No tendré ganas de despedirme para luego partir aunque sé que al día siguiente nos veremos porque no me quiero volver a separar de ti aunque sean menos de veinticuatro horas.

El día viernes serán muchas más las dudas al pensar en qué hacer, ya que sabrás todos mis sentimientos por haber leído una y otra ver la carta la noche anterior y haber entendido todo lo que a primer oído no habías captado.

Y aunque esté nerviosa te mentiré y diré que estoy lista para verte.


Texto que escribí el día miércoles 24 de Marzo.

domingo, 2 de mayo de 2010

Mi lugar feliz (tú)




No sabes cuan dolida estoy. No sabes lo que duele y pesa todo este dolor y esta pena que vino luego de darme cuenta de que creo ya no tener oportunidades contigo. No lo sabes y no lo entenderías.

No sé si alguna vez has querido a alguien de la manera en la que yo te quiero a ti (o según lo que te dije: “solía” hacerlo) y si nunca lo has experimentado: espero algún día puedas hacerlo puesto que es una sensación muy especial. Se sienten muchas cosas cuando no estás. Se siente tu ausencia, tus abrazos, tu perfume, la suavidad de tu cabello, la calidez de tu sonrisa y el peso de tu cabeza sobre mi hombro o mi pecho. Siento que vuelo a cada momento del día, que pierdo la cabeza y no me puedo concentrar en nada si no eres tú. Siento nervios y mariposas al recordar los momentos juntos, todos y cada uno. TE SIENTO A TI. En cambio cuando no estamos juntos no siento nada, es decir, no siento miedo, ni inseguridad, ni vergüenza, ni rencor. No siento que deba ser alguien más para llamar tu atención. No necesito inventar anécdotas o gustos que no tengo para encajar contigo. Es sentir todo sin tener miedo a nada. No temo más caer en los brazos del cariño, porque ya está hecho. Ya no siento aquel temor a querer y ser querida a la vez, al contrario, deseo con todo mi corazón y todas mis fuerzas que me puedas querer tanto como yo te he estado queriendo todo este tiempo.

Es tan fuerte esto que siento, y me gusta. Me gusta pensar en ti y pensar en las cosas que me has dicho. Me encanta pensar en qué pasaría si fuésemos pareja e inventar un futuro juntos, felices por siempre. Recordar tu rostro durmiendo a mi lado y mi mano acariciando tus claros cabellos. Pero ya no debo sentir esto más. Me has dado a entender que no me quieres de la forma en que yo a ti. Que me amas pero como una simple amiga. Y creo no poder ser capaz de dejarte ir tan fácilmente. Eres casi todo para mí en este momento. Eres mi pilar, mi amigo, mi amor y el lugar feliz al que voy cuando estoy triste o decaída por los problemas que parecen gustar de mí y no querer dejarme ir ¿Tienes la madurez para comprender eso? Porque ni siquiera yo comprendo cómo esta mente que siempre se pensó tan independiente del corazón, hoy esté tan fusionada a él y no encuentre ningún punto en contra tuyo porque borrachos están de amor. Realmente no estoy dispuesta a dejarte ir de mi mente ¡Eres mi lugar feliz! Eres lo que quise, quiero y seguiré queriendo por largo tiempo más.

No son fáciles de olvidar 3 años de cariño que con el pasar del tiempo más fuerte se vuelve, no es para nada fácil ¿Qué será de mí ahora? Justo cuando me doy cuenta de la importancia que tu vida tiene en la mía, me has cortado las alas de esperanza por un futuro en que ‘tú y yo’ dejen de ser dos corazones separados. Es tan ciega mi razón que aún no asimila que ésa pueda haber sido la última oportunidad que tenía de besarte o estar juntos, abrazarte, palparte, palparnos. La verdad es que no sé qué hacer, estoy muy confundida (y pensar que hace poco tiempo atrás estaba tan decidida a lo que quería: tú) y me niego a olvidarte. , tú, tú, tú, tú. Vives en mi mente en cada minuto ¿Qué o en qué pensaré de aquí en adelante si en ti ya no debo hacerlo más? No sé qué hago, no sé qué haré. Por favor llega un día y dime que todo lo que no quiero creer (me niego a creer) era mentira y que quieres estar junto a mí y hazme aún más feliz de lo que he sido desde que te descubrí.

Nao ELgueta*


YOU KNOW THAT I MISS YOU AND YOU DON'T DO ANYTHING TO STOP THAT, IT'S WHAT HURTS THE MOST.

Creo que es un texto bastante largo que, aunque supieses de su existencia, no lo leerías a menos que te dijera que es para ti.

BECAUSE A HEART THAT HURTS IS A HEART THAT WORKS (8)