Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta llanto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta llanto. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de febrero de 2011

Soy siempre la que huye.


Soy tan predecible cuando del amor se trata. Siempre huyo, siempre evado. Cuando debo jugármela por aquel que quiero lo hago con todo lo que pueda pero siempre con respeto hacia la persona y respetando cada límite, pero cuando se dan las cosas me acobardo y me pierdo entre excusas ¿A qué le tengo miedo? He pensado que quizás sea miedo al compromiso, estar con alguien, sentir que me quitan libertad. O quizás es porque mis padres son divorciados y en mi inconsciente pienso que cualquier relación mía terminará de la misma forma, desastre, llanto, dolor, etc. 

Desde pequeña he querido tener una relación estable con alguien, sentir muchas mariposas y ser feliz. Cegarme por amor a mi pareja, seguirla a donde vaya, tenerla en mi mente y que a su vez me tenga en la suya. Realmente cuando lo pienso así, oníricamente, no me importaría que fuese destructiva o me alejara de la gente que quiero, es egoísta lo sé, pero quiero que por una vez al menos alguien me haga sentir como si no hubiese nada más en el mundo. Tener a quién dedicarle tanto amor, tanto poema que tengo para escribir, alguien reciba los textos que escribo y dedicarle toda mi cursilería y que sea bien recibida. Unos labios que sean sólo míos, un cabello para acariciar, son otros rincones para recorrer, otro cuerpo completo, entero para mí.

Cuando me invitan a salir siempre hayo la excusa para no asistir: no me dejaron ir, no ando con celular, no tengo transporte, se enfermó una amiga, tengo una cena familiar. Por algo dicen que “el que busca, encuentra”, si busco excusas lo más probable es que encuentre millones para decirle a la persona y justificar mi inasistencia o la completa cancelación de la salida.

Me pregunto si, ¿Algún día vendrá alguien a quien quiera tanto que pierda cualquier inhibición y así pueda superar este miedo aún un tanto inexplicable o esto depende 100% de mí? Sea como sea, estoy abierta a nuevas posibilidades y trataré de no ser cerrada en cuanto a las salidas y los desconocidos en especial  porque por el momento en mi círculo cercano no existe alguien que me atraiga.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Después de tu carta




     Hoy me has entregado una carta, mejor dicho, ha terminado en mis manos porque no me la diste en persona. Es una de disculpas, creo. La vi y la primera persona que se me vino a la mente fuiste tú, no porque haya visto tu letra que reconozco porque es casi inelegible sino porque deseé con toda mi alma que lo fuera. Leo una oración y me debo detener a llorar, porque no puedo continuar leyendo con la mirada tan vidriosa, para luego poder continuar ¡Las disculpas se piden en persona! Esto me sabe a mentira, me hace sentir muy mal. Dice "debes tener presente esto: te aprecio". Y no entiendo por qué hay gente que dice esas cosas por cartas o cuando ya no hay vuelta atrás. La tinta está corrida en la línea n°21,23y 25. Espero que hayan sido tus lágrimas. El tiempo no es relativo siempre, ahora me doy cuenta. No puedo respirar bien, me estoy mareando ¡Que extraño es este llanto! Lloro fuerte pero en silencio, me he encerrado en la habitación, no quiero que nadie me vea o escuche en este estado. Ésta no es una película ni un cuento de hadas. No correré a tus brazos y perdonaré lo que hiciste y lo que no. Es la vida real y es tiempo de que te des cuenta de que no soy ella, como yo ya lo he notado ¡No actuaré al estilo princesa! ¡NO SOY ELLA! No me enojaré por tonteras y te haré ir detrás de mí para luego ir hacia ti y solucionar todo con una mirada. Por favor, no intentes que actúe como ella para solucionar las cosas tan rápido como hacías con ella. Y sí, quizás ahora recién sabes esto que también pienso y en verdad creo que es lo que más me duele. Pero prefiero decírtelo en persona para que veas en mis ojos la seriedad del asunto, para que veas reflejadas en mis lágrimas la cobardía de tu indecisión y en mi desconsuelo, la verdad.

     No estoy cerrando el capítulo de una etapa de mi vida, sólo estoy dando vuelta la página para seguir adelante ¿Llenarme de superficialidad podrá tapar lo profundo de mi alma? ¡MÍRAME VIDA! Mira el pasado y el presente. Observa lo que tus "obstáculos para aprender" han hecho de mí.