Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta evadir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta evadir. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de abril de 2012

¡Los invito a debatir!


     Desarrollen sus propias ideas, vayan más allá del comentario colectivo, de adoptar el pensamiento prefabricado por alguien más, de dejarle el trabajo de pensar a alguien más. Cuestiónense y cuestionen antes de adoptar una concepción ajena. 
     Discutan y planteen sus puntos de vista, evalúen los argumentos de la parte contraria y pregunten el por qué de cada uno, descarten las falacias, contradicciones, ataques al oponente y todos aquellos que se autoinvaliden.
     Si algo no les parece bien, coméntenlo, háblenlo, discútanlo, pero por sobre todo, intenten encontrar una posible solución o el grano de arena que puedan aportar a la situación.
     RECUERDEN QUE: tener distintos puntos de vista, NO nos hace enemigos, y debatirlos nos llena de cultura y nos abre la mente. Tampoco teman a cambiar de pensamiento, que no les digan que 'se están dando vuelta la chaqueta', que la mente es libre y nuestras ideas también maduran. Saber darse cuenta de nuestros errores y admitir otras perspectivas es un trabajo costoso, pero si acertamos, muy valioso.
     Las personas que en medio de un debate se dan por vencidos y 'allá tú con lo que pienses'+descalificativos, no son personas interesantes.
     ¿Cuándo fue la última vez en que te quedaste sin argumentos frente a alguien en un debate? Guarda ese momento, hasta que la sociedad en general vuelva a perderle el miedo a la crítica y a ser criticados, no son momentos comunes.


viernes, 28 de octubre de 2011

Consuelos mediante MCM


     El problema no son los medios de comunicación de masas, es la gente que cree que mediante ellos, pueden seguir siendo personas. El problema es la gente que cree que mediante un comentario en una página, un mensaje de texto, o algún otro frío contacto piensa que te entrega su apoyo. Es acaso que no les importa o que se están acostumbrando a la era digital. Bueno, que se enteren ahora mismo, que nada puede reemplazar un abrazo.

     Cuando un ser cercano sufre, lo mejor que puedes hacer es ir a visitarlo, abrazarlo, besarle la frente, como gesto mínimo y en caso de imposibilidad de transporte, llamarlo. Quizás quiera pensar solo, pero acompañado. Puedes sentarte a su lado, tomarle la mano, o mirar el techo, juntos. Porque en el momento en que se quiebre, podrás abrazarlo. Quizás nunca lo haga, quizás nunca llore mientras estén juntos, quizás nunca te agradezca, quizás no te acepte los abrazos porque no quiere llorar frente a ti, pero puedes dar por seguro que ese gesto tuyo no lo olvidará.
     ¿Comentar en una página? ¿Enserio? Detente un segundo a pensar, si tú estuvieras sufriendo, si un ser querido se te está muriendo, si terminaste con tu pareja, si perdiste un torneo importante para ti, ¿te bastaría con que te manden un mensaje que diga “fuerzas”? ¡Vamos! Cuando sufres quieres atención, saber que no estás solo en tu mundo en pausa, mientras todo sigue girando igual de rápido, quieres que alguien se detenga contigo, se baje de este planeta giratorio a pensar en que cualquier momento nos vamos. Cuando sufres tú, piensas en ti y en lo que a ti te rodea, y quieres que se fijen en ti y tu sufrimiento, aunque estés solo, quieres que piensen en ti. Pero cuando otro sufre ¿lo ayudas de la forma en que un amigo lo hace? Consuela a los que te quieren y quieres, porque la preocupación, es parte de un buen querer.
     Pero pensándolo bien, no nos consuelen a los que en este momento sufrimos, no. No nos consuelen si ustedes son de los que piensan dos veces antes de llamar a un amigo enfermo. No nos consuelen si ustedes son de los que ven a un amigo llorando y se quedan en duda si ayudarlo o no, porque están peleados. No nos consuelen si ustedes son de los que no se acercan a menos que tengan un pañuelo en el bolsillo. No nos consuelen si ustedes son de los que prefieren no acercarse porque no saben qué decir. No nos consuelen si se acercan por lástima y no por preocupación. No nos consuelen, porque para una doble decepción, no hay más espacio para sufrir.

domingo, 20 de febrero de 2011

Da la cara, por favor.


             Por favor deja de evadirme. Te entregué la carta más fuerte que he escrito en toda mi vida, la más llena de sentimientos y honesta carta de toda mi vida, exactamente hace una semana atrás y tú quedas como si nada, no me hablas, no me llamas, nada! No te pido que me escribas una de vuelta, no es eso, sino que te pido me des una respuesta, es decir, si quieres darme una oportunidad y que aquella carta sirvió de algo, que algo movió en tu corazón o que simplemente no te provocó ningún sentimiento y no quieres arriesgarte a probar “que tal si…” . Si es la segunda: quedamos bien, deberás darme un tiempo obviamente para pensar y recapacitar, olvidar, pero luego quizás podamos ser amigos porque contigo soy yo y te tengo confianza, y de aquí a encontrar a otra persona con la que forme una conexión así, tardaré bastante.
             No te pregunto ahora mismo porque acabas de terminar con tu novia y quizás estás más sentimental y volátil que de costumbre así que quizás hasta te enojes conmigo por ser tan “insensible” o “imprudente” por preguntártelo y pensar en mí y no en ti que pasas por un mal momento y si llegara a desatarse tu ira, incluso, podrías herirme con palabras como dagas que no se piensan antes de lanzar. Pero yo (sin atacarte) te pregunto: ¿No te das cuenta que yo también paso por un mal momento? Asimismo, yo, te podría catalogar de “insensible” o “imprudente” por no responder aunque sea con una palabra a mi declaración de amor y, desatada mi furia, reclamar por una excusa de ¿Dónde quedó esa llamada que dijiste me harías al día siguiente? Que sigo esperando hasta el día de hoy.


----------------


Escrito el 1ero de Abril del año 2010, nada nuevo.